Confesiones de un diletante

El éxito de las entradas anteriores es, sin lugar a dudas, indiscutible. La avalancha de comentarios y réplicas es abrumadora hasta tal punto que un lector “desconocido” se sintió obligado, quizá por la vergüenza ajena, a dejar uno en el más estricto anonimato para que no se sepa que estuvo en éste páramo solitario. Así … Sigue leyendo